Lo que le enseñes en casa, ¡sí cuenta!
Los niños son como esponjas (en la foto está mi Jared cuando a penas tenía tres añitos, “devorando” un libro favorito). Eso es algo sabemos, así como que el potencial de cada niño es significativo, especialmente si le damos la oportunidad desde bien temprano en la vida. El aprendizaje es algo que comienza desde antes de nacer y los primeros cinco años de vida son críticos para ellos. De echo, el 70 por ciento del desarrollo del cerebro ocurre durante los tres primeros años de vida. Por eso es fácil entender cómo la educación preescolar, y lo que podamos hacer en casa para apoyarla, es una manera maravillosa de aprovechar esa ventana abierta para que sus primeras experiencias de aprendizaje tengan más valor. De acuerdo con Megan Riede, Directora de Programas de Educación para Knowledge Universe, “según un estudio que realizáramos recientemente, los niños que participan en educación temprana están un 94 por ciento más preparados y tienen 92 por ciento mejor tendencia a ser exitosos en sus años de escuela elemental”. ¿Cuáles son algunas de las cosas que puedes hacer ya para preparar a tu pequeño para el competitivo mundo en el que vivimos? 1. Haz del aprendizaje algo divertido. Aprovecha las horas de juego con tu niño para acompañarlo y asistirlo mientras aprende conceptos básicos. En la interacción con él durante esos ratos de juegos le ayudarás a desarrollar su autoestima, guiarás el proceso de aprendizaje, además fortalecerás los lazos de amor entre ustedes. 2. Pon libros en sus manos. Léele, léele, léele. Bien vale enfatizar esto pues a través de la lectura le estarás enseñando mucho más que letras y vocabulario, ¡le estarás abriendo la mente al mundo! No te frustres si te pide el mismo libro tres veces corridas. Entiende que esa repetición es esencial parte de cómo a su temprana edad procesa información. 3. Realicen actividad física juntos. Los estudios han confirmado que hay una relación directa entre la actividad física y el aprendizaje académico. Aprovecha esto como excusa para llevártelo al parque y dejarlo que corra y salte alegremente. 4. Haz de tu cocina un “laboratorio”, del patio “un centro de estudio de ciencia”. Usa cada oportunidad de explorar la naturaleza juntos para destacar lo que pasa en el mundo natural a su alrededor. En la cocina, déjalo que juegue con unas tazas llenas de arroz, que las llene, las vacía, las mida. Incluso jugar con unos cubitos de hielo mientras lo velas, será una manera divertida de aprender sobre los estados del agua. Además, aprenderá muchos conceptos científicos cocinando contigo y viéndote hacerlo desde una distancia segura para él. 5. Considera qué programa preescolar es el más apropiado para tu hijo. Inscríbelo ya, y apóyalo con divertidas horas de aprendizaje en casa también. –Foto por Johanna Torres.

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